Espectros en las normas chilenas

Existen varias definiciones de espectros en las normas chilenas, y es frecuente que se mezclen o se comparen entre sí sin considerar qué representa cada una. Con el fin de contribuir a aclarar sus diferencias, presento las definiciones más comunes y algunos ejemplos de uso.

1. Espectro de respuesta de un registro

Es la respuesta máxima de una serie de osciladores de un grado de libertad, con distintos períodos y un amortiguamiento dado (usualmente 5%), sometidos a un registro de aceleración específico. No es un espectro de diseño: describe un solo movimiento, en un sitio y para un sismo particular. Hay varias versiones que conviene no confundir:

  • Espectro de desplazamiento relativo (Sd): desplazamiento máximo del oscilador respecto de su base.
  • Espectro de pseudoaceleración (PSa) y pseudovelocidad (PSv): se obtienen de Sd como PSa = ω²·Sd y PSv = ω·Sd. La pseudoaceleración es la que se utiliza normalmente en las normas de diseño.
  • Espectro de aceleración absoluta (Sa): aceleración total máxima de la masa. Para amortiguamientos bajos es muy similar a PSa, pero no son iguales, especialmente en períodos largos o con amortiguamiento alto.

2. Espectro elástico de diseño

Es una curva suavizada que representa la demanda esperada en un sitio para el nivel de sismo de diseño, considerando el conjunto de registros posibles y no uno en particular. En la NCh433 se construye a partir de la aceleración efectiva de la zona sísmica (A0), parámetros que dependen del tipo de suelo (S, T0, p, entre otros) y un factor de amplificación que varía con el período, afectado por el coeficiente de importancia del edificio (I).

3. Espectro de diseño reducido

Es el espectro elástico dividido por un factor de reducción de respuesta, que reconoce la capacidad de la estructura de disipar energía por comportamiento inelástico y su sobrerresistencia. Con este espectro se obtienen las fuerzas de diseño.

  • En la NCh433 (edificios), el factor de reducción R* depende del período de la estructura y del sistema estructural, y el corte basal queda acotado por valores mínimos y máximos.
  • En la NCh2369 (estructuras e instalaciones industriales), el espectro incorpora explícitamente la razón de amortiguamiento de la estructura y un factor de modificación de respuesta R propio de cada tipo de estructura.

Un error frecuente es comparar este espectro reducido con el espectro de respuesta de un registro y concluir que “el sismo superó la norma varias veces”.

4. Espectro elástico de desplazamientos

Después del terremoto de 2010, el Decreto 61 introdujo un espectro elástico de desplazamientos para estimar la demanda de desplazamiento de los edificios. Este espectro es clave, por ejemplo, para verificar los muros de hormigón armado y la necesidad de confinar sus bordes.

5. Espectros para aislación sísmica y disipación de energía

La norma de aislación sísmica (NCh2745) define espectros elástico propio, con dos niveles de amenaza: el sismo de diseño y el sismo máximo posible. Como los períodos de los sistemas aislados son largos y su amortiguamiento es alto, en estos casos el espectro de desplazamiento y los factores de corrección por amortiguamiento son tan importantes como el de aceleraciones.

6. Espectros de amenaza uniforme y de escenario

  • Espectro de amenaza uniforme (probabilista): cada ordenada tiene la misma probabilidad de ser excedida en un tiempo de exposición dado (por ejemplo, 10% en 50 años). No corresponde a un sismo real, sino a la envolvente de muchas fuentes posibles.
  • Espectro de escenario (determinista): representa un sismo específico, con una magnitud y una distancia definidas, por ejemplo la ruptura de una falla activa cercana.

La nueva NCh433:2026 combina ambos enfoques, lo que es especialmente relevante para proyectos cercanos a fallas activas.

Resumen comparativo

EspectroQué representaUso principal
Respuesta de un registroUn sismo en un sitioInterpretar registros, comparar con diseño
Elástico de diseñoDemanda esperada en el sitioBase de todos los demás
Reducido de diseñoElástico dividido por R* o RFuerzas de diseño
Elástico de desplazamientosDemanda de desplazamientoDeformaciones, muros, juntas
Aislación y disipaciónSismo de diseño y máximo posibleDiseño de sistemas de protección sísmica
Amenaza uniforme / escenarioProbabilidad constante / sismo específicoEstudios de amenaza sísmica

Antes de comparar dos espectros conviene preguntarse siempre: ¿son ambos elásticos o uno está reducido?, ¿tienen el mismo amortiguamiento?, ¿son aceleración absoluta o pseudoaceleración?, ¿corresponden al mismo nivel de amenaza?

No hay que reconstruir vulnerabilidad

Después de un terremoto la presión por reconstruir rápido es enorme, y es comprensible. Pero reconstruir igual que antes, en el mismo lugar y con los mismos sistemas, es volver a construir el riesgo que produjo el desastre. Lo vemos hoy en Venezuela, y es una lección que también vale para Chile.

Qué significa “reconstruir vulnerabilidad”

  • Volver al mismo lugar sin estudiarlo: laderas inestables, quebradas, suelos que amplifican el movimiento o que pueden licuarse, o terrenos sobre fallas activas.
  • Repetir el mismo sistema estructural: pórticos sin muros, fachadas y tabiques de ladrillo hueco que se desprenden y generan caos.
  • Ignorar la amenaza real: diseñar para un sismo menor que el que efectivamente puede ocurrir en la zona.
  • Lo transitorio que se vuelve permanente: viviendas de emergencia que se quedan por años, algo que Chile también ha vivido.

Cómo hacerlo mejor

  • Estudiar antes de diseñar: amenaza sísmica local, fallas activas y suelo, incluido el riesgo de licuefacción.
  • Elegir sistemas robustos: estructuras con muchos muros en varias direcciones, que si bien se pueden dañar tienen una baja probabilidad de colapsar.
  • Proteger lo esencial: la aislación sísmica y los disipadores de energía permiten que hospitales y otras instalaciones críticas sigan operando después de un sismo, cuando más se necesitan.
  • Hacer cumplir la norma: una buena norma solo protege si se aplica completa, con revisión independiente y fiscalización.
  • Planificar el territorio: incorporar las fallas activas y las zonas de riesgo en los planes reguladores, y fijar plazos reales para las soluciones de emergencia.

Reconstruir es una oportunidad: la de dejar a la comunidad menos expuesta que antes del terremoto.

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Fallas geológicas activas y la nueva NCh433: lo que cambia al construir

Durante décadas el diseño sísmico en Chile se concentró, con razón, en los grandes terremotos de subducción, que ocurren frente a la costa (interplaca) y bajo chile continental (intraplaca) y con mucha frecuencia. Pero el territorio tiene otra fuente de peligro, menos frecuente y más cercana: las fallas geológicas activas. La nueva NCh433:2026 las reconoce explícitamente por primera vez.

¿Qué es una falla activa?

Los terremotos de subducción se generan en el contacto entre la placa de Nazca y la Sudamericana, a decenas de kilómetros de las ciudades. Los sismos corticales, en cambio, ocurren en fallas superficiales dentro del continente, a veces justo debajo de zonas pobladas. Son mucho menos frecuentes, pero cuando ocurren pueden romper la superficie y producir aceleraciones localmente mucho mayores. El terremoto de Venezuela de 2026 es un recordatorio de lo que puede pasar.

Chile tiene cerca de mil fallas activas o potencialmente activas. Entre las más conocida esta la Falla San Ramón, que recorre unos 50 km del piedemonte de Santiago, en comunas donde viven casi dos millones de personas. Su último gran sismo ocurrió hace unos 8.000 años, pero eso no significa que no haya que hacer nada: una falla puede pasar miles de años sin un gran terremoto y seguir siendo peligrosa.

Qué cambia con la nueva NCh433

Participé en el comité del INN que elaboró la actualización, la más importante de la norma en más de 15 años. Los cambios principales:

  • Resuelve las diferencias entre la NCh433 de 2009 y el Decreto 61 de 2011, que convivieron durante unos quince años.
  • Combina el enfoque probabilista con uno determinista, que antes no se consideraba.
  • Los proyectos cercanos a fallas activas deberán hacer estudios adicionales. La norma no prohíbe construir cerca de ellas, pero exige reconocerlas y evaluar su riesgo. Construir sobre la falla queda excluido de esta norma.

Con la información disponible hoy, ya no es posible ignorar la existencia de estas fallas.

¿Qué significa para quien vive o construye cerca de una falla?

No se trata de alarmarse, sino de aprender a vivir con ella. La probabilidad de que la Falla San Ramón se active en un período determinado es baja, pero las consecuencias serían grandes, así que el riesgo debe gestionarse:

  • Incorporar las fallas activas en la planificación urbana y no construir sobre ellas.
  • En proyectos cercanos, hacer los estudios de amenaza y de suelo que exige la norma antes de diseñar.
  • Dar especial atención a instalaciones esenciales, como hospitales, que deben seguir operando después de un sismo.

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¿Por qué colapsaron tantos edificios en Venezuela? Lo que Chile aprendió

En junio de 2026 dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5, separados por unos 40 segundos, sacudieron el norte de Venezuela. La Guaira, en la costa cercana a Caracas, concentró la mayor parte de los edificios colapsados. Las imágenes impactaron, pero el tipo de daño no fue una sorpresa para la ingeniería sísmica: casi todo lo que vimos ya se había observado en terremotos anteriores y está descrito en las normas.

Qué vimos

Varios factores se sumaron:

  • Cercanía de la fuente. En Venezuela las fallas cruzan el territorio o corren junto a la costa, y el sismo fue superficial. Mientras más cerca está la falla, mayores son las intensidades del movimiento.
  • Severidad extrema. Era la primera vez en cerca de un siglo que ocurría un sismo de magnitud 7 en la zona, y la norma vigente no le asignaba la máxima intensidad del país. El sismo fue mucho más severo que lo previsto.
  • Suelos. Las arcillas, frecuentes en climas tropicales, amplifican el movimiento más que los suelos rígidos.
  • Sistemas estructurales frágiles. Edificios de pórticos (vigas y columnas) sin muros, fachadas y tabiques de ladrillo hueco que se desprenden, y edificios al borde de laderas sin la robustez adicional que requieren.
  • Antigüedad. Muchos de los edificios que cayeron son de décadas pasadas. La norma venezolana de 2019 no se aplica a construcciones anteriores.

Por qué es poco justificable después de 1980

Hoy, mientras no se construya sobre la falla, es posible reducir considerablemente la probabilidad de colapso. Las herramientas técnicas para lograrlo están disponibles desde hace décadas, y por eso es poco justificable que edificios construidos de 1980 en adelante tengan colapsos catastróficos.

El problema de fondo es la falta de reserva. Edificios muy ajustados, con poca capacidad adicional, convierten cualquier error en la norma en un colapso. Y una buena norma no basta si no se aplica completa: la normativa venezolana es técnicamente sólida, pero sin una institucionalidad fuerte que la haga cumplir, no protege.

El duro aprendizaje de Chile

La ventaja chilena tiene raíces históricas. Entre 1906 y 1910 el país adoptó sistemas constructivos pensados para resistir y limitar daños en sismos, y desde hace más de un siglo nuestros edificios usan una gran cantidad de muros de hormigón en varias direcciones. Esos muros dan una gran reserva de resistencia: un edificio puede dañarse con una baja probabilidad de colapsar, e incluso volcado de costado mantiene espacios de sobrevivencia.

El concepto de diseño chileno es precisamente que, si un sismo supera la norma, el edificio tenga reserva. Así, un error normativo significa más daño o un costo de reparación mayor, pero no necesariamente colapso. El 27F lo demostró: las fuerzas registradas superaron ampliamente las previstas por la norma y aun así hubo muy pocos colapsos de edificios.

A eso se suma la institucionalidad: revisores sísmicos obligatorios por ley que validan la aplicación de la norma, constructoras que la respetan y usuarios que, en general, no eliminan muros ni cambian usos sin un estudio.

Para llevarse

  • La magnitud no explica por sí sola la destrucción: importan la distancia a la falla, el suelo y, sobre todo, cómo se construyó.
  • Las estructuras con muchos muros tienen una probabilidad de colapso mucho menor que los pórticos sin muros.
  • Una buena norma necesita instituciones que la hagan cumplir. Chile también tiene fallas activas, como la de San Ramón, que podrían generar aceleraciones similares a las de Venezuela.

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